El Aparheid sudafricano ha proporcionado material de calidad para grandes películas, historias de héroes sacrificados como la de Stephen Biko que Sir Richard Attemborough retrató con maestría en la emotiva "Grita libertad". Han pasado ya varias décadas desde que el régimen de Pretoria pasó a ser sólo un mal recuerdo. Sin embargo, nunca está de más revisar el testimonio de los hombres y mujeres que arriesgaron su vida para acabar con una situación injusta y cruel como pocas. "Atrapa el fuego" nos muestra una de esas historias poco conocidas de héroes anónimos por la causa de la libertad en África. De la mano de Phillip Noyce, el director de "Generación robada", el filme nos narra la peripecia vital de Patrick Chamusso al que da vida Derek Luke. Chamusso es un ciudadano en el régimen racista de Sudáfrica, pero las cosas no le van del todo mal. Ama a su mujer y trabaja como encargado en la refinería Secunda, todo un símbolo del país en aquella época oscura. De repente su vida cambia cuando es acusado de sabotaje y es torturado y encarcelado, al igual que su amada mujer. El coronel Vos, personaje encarnado por un magistral Tim Robbins, actúa con toda la crueldad que caracterizaba a la policía del gobierno racista. La experiencia cambió la perspectiva de la vida de Chamusso que decidió implicarse en la lucha armada. Una historia bien narrada, con sólidas interpretaciones y que, además, tiene la fuerza que se reconoce en aquellas narraciones basadas en hechos reales.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.