Diciembre de 2001. A las puertas de la entrada del Euro, los empleados del Banco Previsor reciben la noticia de que van a ser absorbidos por la gran banca alemana, y que la operación conlleva la jubilación anticipada de todos ellos el 1 de enero de 2002. Galindo, uno de los empleados, se rebela y propone un plan que parece fruto del desvarío: atracar su propio banco.
