"Asfixia" es la segunda adaptación de la novela escrita por Chuk Palahniuk, autor de "El club de la lucha". Con estos precedentes, la cosa promete. Clark Gregg, actor que hemos podido ver en "Iron Man", se atreve con la dirección, aunque no ha podido resistirse a hacer un cameo. El reparto es también muy digno, empezando por Sam Rockwell y terminado por Angelica Huston. "Asfixia" narra la historia de Victor Mancini, un fracasado estudiante de medicina, adicto al sexo, que mantiene a su desquiciada y autoritaria madre (Huston) en un hospital privado. Para sufragar los gastos idea el plan de fingir que se asfixia en caros restaurantes para que los que le ayudan se hagan responsables de él. Su otro trabajo no es más prometedor: hacer de campesino en un parque temático. Para completar su vida, el tipo acude a un extraño grupo de terapia para superar su adicción. La película se estrenó en el Festival de Sundance y la crítica se rindió a sus pies. La cinta es una comedia, aunque no de esas que te hacen reír a carcajadas, sino que te mantienen con la sonrisa de medio lado durante toda la proyección. Juega con el nihilismo y lanza dardos envenenados a la religión, la medicina y la autoayuda. Seguramente, una de las sorpresas del año.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.