En el año 1976, dos años antes de que Halloween lo hiciera famoso como director, John Carpenter realizó Asalto a la comisaría 13, una película de acción y suspenso que consiguió aterrorizar a todos aquellos que alguna vez la vieron. Con un bajo presupuesto, Carpenter consiguió una cinta de intriga y crimen interesante y aterradora sobre una estación policial desierta y un grupo de policías armados contra otros policías, ayudados a su vez por diferentes criminales. La tensión y el suspenso son magníficos en esta película. Ahora, 29 años más tarde, llega una remake, Asalto al distrito 13, con más presupuesto, estrellas de Hollywood y 20 minutos extra. El francés Jean-Francois Richet dirige esta cinta, que a pesar de contar con buenas actuaciones y una historia buena, no llega a conseguir provocarnos esa tensión que nos produce la primera.
El protagonista de esta historia es un sargento de policía (Ethan Hawke), mentalmente torturado por la muerte de sus compañeros en un peligroso trabajo. Ahora, se encuentra trabajando en Noche Vieja con un compañero a punto de retirarse y una secretaria enamoradiza. Por si esto no fuera suficiente, es una noche oscura y lluviosa en Detroit. Un autobús que transporta criminales debe hacer una parada de emergencia en la estación policial a causa del clima y encerrar durante un tiempo a los malhechores en la antigua cárcel. Uno de los prisioneros es un jefe de la mafia, Bishop, interpretado por el siempre espectacular Laurence Fishburne; mientras que entre los otros se encuentra un drogadicto (John Leguizamo) y un ladrón (Ja Rule).
En medio de la noche un grupo de hombres armados entran por la fuerza a la estación y comienzan a disparar a todo lo que se mueve. Así, resulta que la comisaría esta siendo atacada por un grupo de policías, liderados por Gabriel Byrne, dispuestos a matar a Bishop, porque si hablara delataría cosas que no deberían salir a la luz.
Si vieron la versión original de esta historia, verán que no hay diferencias en cuanto a la historia central ni en cuanto a los personajes. Pero lamentablemente a pesar de poseer un importante reparto de actores el filme no consigue igualar a la producción de Carpenter.
Es difícil imaginar los motivos que llevaron a los productores a querer realizar esta remake. La versión de Carpenter era prácticamente perfecta en su genero, con diferentes tintes típicos de estas historias que vienen desde las películas del lejano oeste, como la venganza, el fuerte atacado, y los malos y buenos enfrentados por la traición.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.