El Biobío es el río más largo de Chile, nace en los Andes y desemboca en el Océano Pacífico. Tiene un gran valor ecológico además de una gran importancia histórica y política, porque el Biobío fue la frontera natural durante la ocupación española: a partir de él los españoles no pudieron someter a los habitantes originarios, el pueblo pehuenche-mapuche. En 1997, la compañía transnacional española ENDESA, decidió construir una presa en el río Biobío: la central hidroeléctrica Ralco, la tercera presa más grande del mundo. Ralco se inauguró en el 2004, pero para entonces hacía ya varios años que 70 familias pehuenche-mapuches habían sido “invitadas” a vivir en la alta montaña, a más de 2000 metros de altura, donde estuvieron, desde el inicio de la construcción de la presa, sin electricidad. Al mismo tiempo, los líderes mapuches que se defendían y denunciaban la actuación de ENDESA en la zona, eran apresados, acusados de terrorismo y condenados por la justicia chilena, ayudándose por testigos que acudían a los juicios encapuchados.