En la Columbia Britanica, muy cerca de Vancouver y del Pacifico, se encuentra un valle, tenido por uno de los más bellos del mundo. En sus ríos pueden pescarse algunos peces que solo se dan allí. Quedan algunos indios que todas las primaveras bajan al valle para cazar castores. Construyen botes con piel de alce y conservan muchas de sus costumbres, tal como eran siglos y siglos atrás. Y el buen conocedor del valle, puede seguir recorriéndolo días y días sin dejar de maravillarse.