Una historia de delincuentes callejeros en un imperio de crimen y violencia cuyo reparto está encabezado por la estrella de la canción Justin Timberlake y que se apoya en los nombres de Sharon Stone y Bruce Willis. Al director, Nick Cassavetes, le suelen seducir las historias arriesgadas con trasfondo de problemática social y en este caso se introduce en el siempre complejo y oculto mundo de las bandas callejeras. Esas que campan y mantienen una idiosincrasia y autoridad al margen de la sociedad pero que consiguen que sus leyes se acaben respetando e imponiendo en territorios en los que no se atreve a entrar ni el más taimado de los polis. El público habrá de decidir si le resulta solvente esta historia; por el momento ha logrado una cierta credibilidad en los EEUU aunque el espectador europeo no responde a los mismos cánones que el norteamericano. Es una cuestión de gustos y tendencias. El hip hop vende aquí pero no a los niveles que se alcanza al otro lado del Atlántico. Veamos qué impacto tiene Timberlake en la gran pantalla. Ha triunfado en la canción. Por el momento le damos el aprobado. De él depende mejorar la nota.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.