Una tarde, Martino, un cinéfilo y guarda de seguridad del Museo de Cine de Turín, sale en ayuda de Amanda, una joven cocinera que huye de la policía tras tirar aceite caliente sobre su jefe. El mundo de Martino se convierte en un santuario para Amanda mientras espera ser rescatada por su novio, Ángel. Como si el Museo la hubiera hechizado, Amanda comienza a sentir una conexión especial con Martino, quien hasta ahora solo había encontrado compañía en sus sueños con el celuloide.



