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“Pollock”, “Frida”, “Klimt”, “Basquiat”, “Lautrec”, “El Greco”, “Rembrandt” y “Modigliani” son maestros de la pintura, pero también títulos de películas que se han acercado a la figura de estos artistas sin poder emular en muchas ocasiones su genialidad. Sin embargo, de lo que no hay duda es que la pintura sigue siendo el arte que más pasiones levanta entre los devotos del cinematógrafo.
No nos referimos a que algunos cineastas como David Lynch o Peter Greenaway sigan sintiéndose implicados personalmente en la creación pictórica, fuera del cine, con exposiciones de éxito relativo en museos importantes. Lo que queremos es hacernos eco, aprovechando el estreno de “Los fantasmas de Goya” de Milos Forman, de la cantidad de estrenos sobre pintores que en pocos años han ido llegando a nuestras carteleras. Jackson Pollock, Veermer, Frida Kahlo, Modigliani o Klimt son algunos de los pintores que han protagonizado las fábulas séptimo-artísticas de los cineastas recientemente. Como ocurre en “Los fantasmas de Goya”, relacionar la obra artística de un pintor con un suceso trágico en relación a su pareja (musa, amante, ensoñación) es un recurso ya clásico.
Porque esta moda no es nueva, al contrario, algunas reconstrucciones de la vida de pintores han sido a la vez clásicos del cine. Charles Laughton, por ejemplo, fue Rembrandt Van Rijn (uno de los pintores que más veces ha visitado la pantalla grande) en 1936, bajo la dirección de Alexander Korda. La película describía cómo su arte se volvió mucho más oscuro tras la muerte de su esposa a mediados del siglo XV. Vincente Minnelli convirtió a Kirk Douglas en Van Gogh en la película “El loco del pelo rojo” de 1956, un amargo recuento de las frustraciones del pintor protagonizada también por Anthony Quinn como Paul Gauguin. Y en 1952 José Ferrer se convirtió en Henri de Toulouse-Lautrec en la película de John Huston “Moulin Rouge”, y Gérard Philipe fue Amedeo Modigliani en la película “Los amantes de Montparnasse” de Jacques Becker.
Curiosamente todos estos artistas han sido recreados de nuevo en cine más o menos recientemente, pues sus dramáticas historias son tan vibrantes para el espíritu narrativo del cine como caras son sus imágenes a la necesidad de mostrar que el séptimo arte heredó de la pintura. En 2006 se estrena en España la trágica historia de amor de un “Modigliani” protagonizado por Andy García, y sus enfrentamientos a Picasso, mientras que Lautrec era uno de los personajes principales del “Moulin Rouge!” de 2001 (dirigido por Luhrman y con John Legizamo en el papel del pequeño cartelista francés). En 1998 Francia produjo asimismo la película “Lautrec”, comedia sobre el pintor protagonizada por Regis Roger, mientras que Jacques Dutronc interpretaba al holandés en el filme “Van Gogh” de Maurice Pialat que estudiaba sus últimos 67 días de vida antes de su suicidio.
Vidas trágicas marcadas por el dolor, la enfermedad, el alcoholismo o cierta disfuncionalidad emotiva fueron las de Jackson Pollock, Dora Carrington, Frida Kahlo y su marido Diego Rivera, aunque como este último matrimonio demuestra, unos parecían destinados a sufrir y otros a causar dolor. “Sobrevivir a Picasso”, del británico James Ivory, no sólo nos presentaba una brillante encarnación de Anthony Hopkins sino también un demoledor retrato de un artista terriblemente cruel en su relación con las mujeres que le amaban. También Diego Rivera ha sido dibujado en numerosas ocasiones como un hombre insensible con Frida Kahlo, como vemos en “Abajo el telón” de Tim Robbins, o en el filme “Frida”, en que Salma Hayek interpretaba a la pintora surrealista. Parecidos son los problemas de índole emocional que Emma Thompson sufre encarnando a la pintora de Bloomsbury enamorada del escritor homosexual Litton Strachey en “Carrington”, aunque todo se sobrelleva aquí con una sobriedad inglesa muy alejada de los modos casi esquizofrénicos con que el alcohólico personaje de Ed Harris en “Pollock”.
Para terminar, os proponemos algunos cuadros obligatorios de esta exposición: “El sol del membrillo” de Víctor Erice sobre el hiperrealismo de Antonio López, “La joven de la perla” sobre Veerner, “Goya en Burdeos” de Saura, “El amor es el demonio: estudio para un retrato de Francis Bacon” de John Maybury, “Basquiat” y “Le mystère Picasso”.