Parece ser que el actor ha tenido envidia de la grandeza de Johnny Depp y él también ha querido dar muestras de su gran corazón.
Hace unos días, Johnny Depp sorprendía al mundo con su enorme generosidad. Depp invitó a una quincena de amigos suyos a cenar a un restaurante. Al terminar, el actor dejó 4.000 euros de propina.
Russell Crowe no ha querido ser menos y también ha mostrado al mundo que este rudo actor también tiene su corazoncito. El protagonista de "Gladiator" fue a tomar unas copas a un bar de Gales, donde se encuentra rodando las escenas de su última película, "Robin Hood" y al abandonar el local dejó a los empleados una propina de 600 libras.
Lo cierto es que esta actitud es bastante sorprendente, pues Crowe tiene fama de ser un tipo bastante arisco y desagradable.
El resto de clientes se quedaron sorprendidos, no sólo por su buena actitud con los camareros, sino porque se mostró como un hombre normal y humilde.
