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John Goodman recuerda el día de 1975 en el que dejó la ciudad de St. Louis para irse a Nueva York, armado solamente con un título de Bellas Artes de la Universidad del Estado Southwest Missouri, 1.000 dólares que su hermano le había prestado y el sueño de convertirse en actor profesional. No quería encontrarse 15 años más tarde y decir, “me pregunto si hubiera podido…” Él hizo lo que pudo, trabajó en diferentes puestos e intentó mantenerse ocupado. No ha parado desde entonces.
Hoy en día, Goodman es uno de los actores más respetados de la industria del entretenimiento. Ganó una nominación a un Premio Globo de Oro en 1992 por su escalofriante papel en la película de los Hermanos Coen: “Barton Fink”. De hecho, Goodman es uno de los actores fetiche de los hermanos y ha coincidido con ellos en “Arizona Baby”, “El gran Lebowski” y en” O Brother!”Recientemente, Goodman ha protagonizada junto a Steve Carrell la comedia de Universal Studios: “Sigo como Dios”, y ya le podemos ver en “Speed Racer”.
Goodman también ha prestado su voz a numerosos personajes animados., como por ejemplo “Monstruos, S.A” o “El Libro de la selva II”. Él también fue la voz de uno de los personajes principales de la serie animada de la cadena NBC: “Father of the Pride.”
Goodman fue criado en St. Louis por su madre, ya que su padre murió cuando John tenía apenas dos años de edad. Como un adolescente alto y fornido, asistió a la escuela secundaria de Afton, donde se dedicó al futbol. Él se propuso jugar al futbol en la Universidad del Estado Southwest Missouri, pero una lesión de rodilla le obligó a quedarse en el banquillo durante un año, periodo que aprovechó para estudiar arte dramático junto a compañeros como Kathleen Turner.
John también ha tenido grandes éxitos para la televisión. Recibió nominaciones a los Premios Emmy por su papel protagonista en la película “Kingfish: A Story of Huey P. Long” para la cadena TNT, y por su papel como Mitch en “Un tranvía llamado deseo.” La fama internacional le llegaría gracias a su papel en la serie “Roseanne” durante ocho temporadas, un papel que le hizo ganar siete nominaciones a los Premios Emmy y un Globo de Oro.
Aunque él prefiere pensar en Nueva York como su centro de operaciones, John, su esposa, Annabeth, y su joven hija, Molly, viven en New Orleans.