Cada día durante 30 días la aislada ciudad de Barrow, en Alaska, se sumerge en la más profunda oscuridad. Es una época amarga en la que la mayor parte de los habitantes se dirigen al sur. Pero este invierno, la oscuridad traerá algo más: un grupo de misteriosos extranjeros, los vampiros, sedientos de sangre que llegan para aprovecharse de la oscuridad y alimentarse de los residentes que quedan en la ciudad: el sheriff Eben (Josh Harnet), su mujer, Stella (Melissa George) y un grupo de supervivientes harán lo posible por sobrevivir hasta que llegue de nuevo la luz. Los 30 dias de oscuridad parecen no tener fin. La idea de hacer esta película comenzó con la publicación del comic de Steve Niles y de Ben Templesmith (ambos han pasado a convertirse en dos de los cuatro guionistas de la cinta). El cómic se supuso un gran auge en la carrera de sus autores, ya que trajeron una nueva mirada y una nueva historia a la leyenda del vampiro. A pesar del éxito del comic y la atractiva idea del guión, el filme resulta una versión repetitiva de las películas vampirescas que circulan ya por la televisión y el videoclub. Con vampiros poco creíbles y un héroe poco desarrollado, "30 días de oscuridad" no resulta efectiva a pesar de algunos sustos premeditados.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.