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Dany Boon: “Psicológicamente es agotador ser director”

Hoy viernes se estrena "La casa de tus sueños", la opera prima del actor Dany Boon que debuta en la dirección con esta comedia basada en su propia obra teatral.

-"La casa de tus sueños" es la adaptación de su obra de teatro La Vie de chantier. ¿Se inspiró en alguna experiencia personal?

Como cada vez que me mudo tengo que hacer obras, es verdad que he llegado a vivir esa pesadilla, sobre todo una vez en un piso antiguo precioso que tenía unas molduras muy bonitas y en el que el cable del teléfono iba por dentro de una canaleta de plástico feísima. El jefe de obra le dijo a un obrero: 'Cárgate todo eso'. Y se cargó todas las molduras, ¡pero no la canaleta de plástico! Cuando volví a casa una hora más tarde, había un montón de molduras de finales del XIX en medio de la habitación, como para hacer una hoguera. Al ver eso, pegué un grito y el tipo de dijo: 'No se preocupe, las quitaré'. Es sólo una anécdota de las muchas que me pasaron. Y eso fue lo que inspiró la obra de teatro La Vie de chantier.

-En el teatro podía emplear ciertos chistes, ciertos recursos para ganarse al público. ¿Tuvo miedo de no poder hacer lo mismo en el cine?

En realidad, tenía dos opciones: o trabajaba en un guión totalmente delirante con un postulado de comedia loca y poco creíble o bien hacía una comedia más social, más realista, en la que pudiéramos identificarnos con los personajes. Quería contar una historia, que fuera una película elegante con una buena fotografía y en la que los actores estuvieran acertados. De lo que estoy más orgulloso es que de todos los actores de la película están formidables.

-Cuenta con un magnífico reparto.

Yo mismo hice los castings para todos los papeles, incluso para el personaje que se jubila y sufre una crisis cardiaca: «Adiós, Jean-Yves». Tengo un DVD de actores que se agarran el brazo derecho y caen al suelo. Quería que se viera la realidad y reservar el aspecto delirante y absurdo para las secuencias con los obreros incompetentes que, de hecho, son clowns. El forzudo y el enclenque, Laurent Gamelon y Zinedine Soualem, son clowns de verdad.

-¿Cómo fue el cambio de pasar a estar detrás de la cámara?

A todo el mundo le parecía que el guión de "La casa de tus sueños" era fantástico, pero cuando me pidieron que la dirigiera y respondí que no, me dijeron: 'Pero si actúas en la película'. La idea de hacer las dos cosas a la vez me daba un poco de miedo. El problema era que no quería que la hiciera otro que no fuera yo. Había vivido tantas cosas con los personajes, había trabajado tanto la adaptación que me dije: 'Si la dirige otro, me sentiré muy frustrado. Mejor lo hago yo, aun a riesgo de meter la pata.' Mi mayor miedo era arrastrar a todos esos grandes actores a una ópera prima fallida.

-Como su personaje, usted también abandonó la comodidad y los hábitos de su vida profesional para lanzarse a lo desconocido, al mundo del cine, sin saber qué le depararía. ¿Pensó en ello durante el rodaje?

Antes, no durante. Sobre todo cuando hacía la escaleta y me preguntaban: «Entonces, ¿dónde ponemos la cámara?», para ponerme a prueba. Todo el mundo tenía ganas de que saliese bien y de que tuviera éxito con mi película. Sin embargo, al principio del rodaje, cuando pedí un travelling, alguien me dijo: 'No vas a montar ese plano. El travelling es demasiado largo'. Y yo respondí: 'No, quiero conservarlo entero'. Montaron el travelling y dos segundos más tarde oí: '¿Este travelling no es un poco largo?'. Ahí me entró la duda y me pregunté si, efectivamente, no sería un poco largo... Y luego, daba igual, lo hacía de todas maneras y ya veríamos. Para mí, ser director de cine es sufrir cada día un centenar de contrariedades con respecto a cómo te lo imaginas mientras escribes. Y todas esas pequeñas decisiones que tomas a lo largo de la jornada son lo que, al final, da el color y el tono a la película. Psicológicamente es agotador, hay que ser fuerte. Al principio, tenía tanto miedo que rodaba desde todos los ángulos. Ver las pruebas de rodaje en grupo, en una sala de cine y no en un DVD cada uno por su cuenta, me dio confianza. Las primeras veces, había cuatro horas de tomas de rodaje diario. Después se redujeron a una duración normal porque cada vez sabía mejor lo que quería.

-"La casa de tus sueños" se estrena en un momento crucial de su carrera en el que encadena películas. ¿Cómo vive usted esta acumulación de cine?

Es muy agradable, estoy muy contento. Es cierto que "Feliz Navidad" y el papel de Ponchel, ese niño grande perdido en la Primera Guerra Mundial, aceleraron mucho las cosas. Enseguida me ofrecieron un papel en El juego de los idiotas de Francis Veber. Daniel Auteuil, que también actúa en la película aunque no compartimos escena, pensó en mí en el momento de hacer Mon Meilleur ami de Patrice Leconte. Y es cierto que, desde entonces, me llegan muchos guiones de lo más variado. Es un giro, un cambio de rumbo. Estoy muy contento.

-Eso seguro, pero estamos obligados a preguntarle si es más feliz delante o detrás de la cámara.

Estoy más feliz desde que conocí a mi mujer, Yaël. Todo lo demás, va después, pero necesito tres actividades: los monólogos, la comedia y la dirección. Son tres actividades que están relacionadas, forman parte de mi universo. Es increíble realizar una primera película y poder decir que ya trabajo en mi segunda "ópera prima".


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