Ambos competían por la estatuilla a Mejor Actor.

Mickey Rourke no es un tipo competitivo. Muchos le veían como favorito para llevarse el Oscar a Mejor actor por su papel en "El luchador". Sin embargo, fue Sean Penn quien se fue con el premio a casa gracias a su interpretación del político homosexual Harvey Milk.

A pesar de ello, Rourke no está decepcionado: "Es un gran actor y un gran amigo mío. Se lo merecía".

Y es que el intérprete tiene en mente otras cosas, como el reciente fallecimiento de su perro: "Para ser honesto, preferiría que volviese mi perro Loki a un premio". El Chihuahua de Mickey murió la pasada semana.

Ya antes de la ceremonia, el protagonista de "El luchador" predijo que iba a ganar Penn, y él así lo deseaba, pues su regreso se lo debe a él: "Cuando yo estaba fuera él me dijo exactamente lo que tenía que hacer y lo que no. Se lo debo a él, así que espero que se lleve el premio".