Conocido por su adaptación de "La casa de los espÃritus", el danés Bille August estrena esta semana "Goodbye Bafana", la historia de un carcelero de Nelson Mandela.
-¿Qué significa "Bafana"?
"Bafana" significa "chico" en xhosa. James Gregory creció en una granja totalmente aislada y su único amigo era un niño negro. El tÃtulo hace referencia a esa relación que, tiempo después, le sirvió para entrar en contacto con Mandela.
-Todo el mundo conoce a Nelson Mandela, pero, ¿quién es James Gregory?
James Gregory llega a Robben Island a finales de los años sesenta. Es un hombre simple, sin educación, y su único afán es convertirse en un carcelero modélico. Ha sido formado por las fuerzas más brutales del régimen, apoya al sistema del apartheid con fervor y está convencido de que los negros son ciudadanos de segunda. Obtiene un puesto en la oficina de censura porque habla xhosa (un idioma nativo). Más tarde empezará a tener contacto a diario con Mandela (que ya lleva un par de años en Robben Island). Lo considera el peor terrorista del mundo, como hoy ocurre con Bin Laden. Pero Mandela es inteligente, carismático, y James empieza lentamente a interesarse por él y sus ideas acerca de una Sudáfrica libre y democrática.
-¿De qué manera hicieron cambiar a Gregory las ideas de Mandela?
Debido a la creciente simpatÃa que James siente por los presos, las autoridades de la cárcel deciden mandarle a Ciudad del Cabo. Poco después, deciden trasladar a Nelson Mandela por miedo a que sea asesinado y los dos hombres vuelven a encontrarse. La historia acaba en 1990, cuando Mandela recobra la libertad. Han pasado más de dos décadas juntos, lo que permite que se haya fraguado una relación única y especial.
-¿Por qué sigue conmoviéndonos esta historia hoy?
Lo maravilloso de la historia es que, gracias a Mandela, James es capaz de cambiar sus creencias más fundamentales. PodrÃa decirse que se convierte en una prueba viviente de las ideas de Mandela acerca de la capacidad de cambio del ser humano. La historia se basa en esta premisa. Me parece una historia importante que contar, no sólo para Sudáfrica, sino para el mundo. Demuestra la importancia de la reconciliación, sobre todo en un mundo donde hay más conflictos que nunca. Sólo sobreviviremos a través de la reconciliación.
-¿Sabe si Nelson Mandela y James Gregory volvieron a verse?
Se vieron un par de veces, pero no olvidemos que cuando Mandela por fin sale de la cárcel, es un nuevo principio para Sudáfrica y empieza el proyecto vital del lÃder sudafricano. Pero para James Gregory, el proyecto vital era Mandela, y la despedida fue un momento agridulce. De ahà el tÃtulo, GOODBYE BAFANA.
-¿Qué sabÃa de Sudáfrica antes, cómo planteó la preparación?
La preparación para esta pelÃcula significó que vimos todo lo que pudimos sobre Sudáfrica y Nelson Mandela. Para mÃ, la autenticidad y el realismo eran cruciales. Pasé casi medio año en Sudáfrica, estudiando a la gente e intentando entender cómo era durante el apartheid. Entrevisté a muchÃsima gente, ex-presos, ex-carceleros, etcétera. Me rodeé de libros acerca del paÃs. Al final, sentà que me habÃa preparado a conciencia.
-James Gregory murió en 2003, ¿llegó a conocerle?
Acababa de fallecer cuando me sumergà en el proyecto y, por desgracia, no pude conocerle. Hablé varias veces con su mujer Gloria y con su hija. Le hice muchas preguntas acerca de su vida en Robben Island y otras que me ayudaron a entender el sistema del apartheid. Me ayudó mucho.
-¿Por qué escogió a Joseph Fiennes?
Cuando empezamos el casting, tenÃamos a varios actores en mente, pero Joe Fiennes siempre encabezaba la lista. Unos dÃas después, me llamó Joe y me dijo que querÃa hacer el papel de James Gregory. Me reunà con él y enseguida vi que entendÃa muy bien al personaje. Joe es un gran actor, pero para mà fue aún más importante que entendiera al personaje; el deseo y la energÃa que implica son básicos. Además, tenÃa la edad adecuada. SabÃa que conseguirÃa una transformación convincente.
-¿Por qué es Dennis Haysbert perfecto para el papel de Mandela?
QuerÃamos a un actor capaz de expresar la inteligencia de Mandela. Hoy vemos a Mandela como a un anciano, pero en la historia es mucho más joven. Necesitábamos a alguien capaz de realizar esa transformación. Tuve una larga conversación con Dennis Haysbert, que me dijo claramente que tenÃa muchas ganas de hacer de Mandela. Sin embargo, encarnar a un personaje famoso no suele gustar mucho a los actores porque el público ya tiene una idea hecha basada en lo que han leÃdo u oÃdo. Pero Dennis fue fantástico, construyó su propia visión de Mandela, convencido de que tenÃa la clave para el personaje. En mi opinión lo ha hecho de maravilla, trabajando el acento, los movimientos hasta conseguirlo. Pero transmite algo mucho más importante, su espÃritu.
-¿Qué piensa de Sudáfrica y de cómo ha evolucionado la sociedad?
De no ser por Mandela, creo que habrÃa sido un paÃs muy diferente. TodavÃa me parece un milagro que alguien como él esté aquà hoy. Creo que Sudáfrica pasa por una fase de enorme desarrollo. Conseguir crear un paÃs libre y democrático es una tarea enorme, colosal, que llevará generaciones. Después de tantos años de apartheid, es inevitable que sea problemático y complejo. Viven en una democracia, pero no han podido superar la pobreza. Con tanta pobreza, es inevitable que haya crimen. El Gobierno hace esfuerzos tremendos para solucionar los problemas del paÃs. Pero no es un problema sólo de Sudáfrica, sino de todo un continente devastado por siglos de colonialismo. Sin embargo, cuando se vive en Sudáfrica, se nota una corriente muy positiva: todos quieren que la nueva democracia funcione
