El actor pasó parte de su infancia en el subterráneo y no lo quiere volver a pisar.
El actor pasó parte de su infancia en el subterráneo y no lo quiere volver a pisar.En su última película, "Asalto al Pelham 123", el oscarizado actor Denzel Washington da vida a un controlador de metro de Nueva York que se tendrá que hacer frente a un secuestro en uno de los vagones.
El actor ha revelado que, ciertamente, no siente ningún cariño por este transporte. Y no por el rodaje de la película, sino porque lo tuvo que utilizar tantas veces durante su juventud que ha llegado a aborrecerlo.
"No he montado en metro en 20 años porque antes tenía que utilizar dos horas cada vez que iba o venía a clase o a cualquier sitio. Lo hacía todo allí: dormiá, comía, hacía los deberes, y juré que en cuento pudiera juntar dos céntimos, no lo volvoería a coger nunca, y no lo he hecho… hasta esta película, claro", dijo.
Denzel nació en Nueva York, y en esta enorme ciudad la mejor manera de moverse es el metro: "Me crié en Nueva York y el metro era la manera de ir a cualauier lado, así que he gastado horas y horas ahí cuando era niño".
Pore so, ha tenidos su ficiente: "Durante cinco meses, en el rodaje de esta película, he hecho muchos viajes, y huele igual que como lo recordaba", agrega el actor.
Eso sí, tiene algo positivo que decir: "Está más limpio que nates, y no había ratas, lo uqe me soprendió. Supongo que los chicos del equipo las asustaros con tatnso ruidos y luces".
