El irlandés Stuart Townsend protagoniza "Loco por la novia", la nueva comedia romántica de Stefan Schwartz, donde comparte cartel con Amy Smart. El actor, también conocido por ser la pareja sentimental de Charlize Theron, debutó en el cine junto a la leyenda irlandesa de la pantalla Richard Harris en "Trojan Eddie".
-El hecho de que te guste la novia de un amigo, ¿te lo pone difÃcil a la hora de interpretar a Olly?
Realmente no. Creo que Olly es una buena persona; quiere hacer las cosas bien y cumplir con lo que se espera de un padrino. ¡En sus planes no entra enamorarse de la novia! Pero claro, los sentimientos mandan cuando te enamoras. Es un tipo muy dulce. Realmente me encanta, es un personaje estupendo. Olly es muy entrañable porque es tan patoso â creo que la gente se identifica con eso. Se tropieza mucho, le salen las cosas mal en el peor momento... y todos sentimos que eso nos pasa también a nosotros. Murray, por lo contrario, siente cierto rencor hacia James y está encantado de que Olly se haya enamorado de la novia. Es Murray quien intentará sabotear la boda a la menor oportunidad, lo cual proporciona bastante dinamismo a la historia.
-¿Cómo te sentiste al volver a trabajar con el equipo de "Cómo pez en el agua" después de todo este tiempo?
Ha sido muy interesante, porque "Como pez en el agua" fue una gran pelÃcula, sin embargo no fue divertido hacerla. Creo que el hecho de tener menos experiencia hizo que me sintiera estresado y nervioso y creo que Stef también lo estaba. Y resulta increÃble volver a verse después de tantos años y de muchas pelÃculas y ver lo relajados que estábamos todos. Stef lo disfruta mucho más ahora y siento que es incluso más creativo que hace años. Tuvimos un magnÃfico equipo dirigido por nuestro loco productor Neil, y todo fue muy profesional y divertido a la vez. El equipo hacÃa todo lo que tenÃa que hacer, pero también eran conscientes de que se trataba tan sólo de una pelÃcula. Asà que lo bueno es que la cosa nunca se llegaba a poner muy seria â lo cual ocurre en muchos rodajes. A veces, parece que estás llevando a cabo una operación quirúrgica de cerebro en vez de una pelÃcula. Asà que fue una experiencia muy bonita el volver a trabajar con todos ellos. Es muy curioso como a veces estás haciendo una comedia y, cuando vuelves a tu casa por la noche, lo último que te apetece es reÃrte. Y en cambio, cuando estás haciendo un drama profundo, lo que te apetece al finalizar el dÃa es ¡salir y echarte unas risas! "Loco por la novia" fue divertida de rodar y, además, se hizo de forma muy relajada. Ya pudieran todas las pelÃculas ser como ésta.
-Ha sido tu vuelta a la comedia romántica. ¿Disfrutas con este género?
Una de las alegrÃas de ser actor es el poder trabajar en diferentes géneros y hacer pelÃculas variadas. Me gustan las comedias románticas, aunque debo confesar que no son mis preferidas. Es algo que muchos actores nunca harÃan y creo saber el motivo. Para interpretar a Olly me han pedido que me humillara prácticamente a diario: bien sea cubierto de cagadas de palomas, cayéndome por las escaleras o llevando pantalones de mujer. Y eso realmente me gusta. Es refrescante no tomártelo muy en serio. A veces soy demasiado serio, asà que es bueno tener a todo el equipo riéndose de mà cada dÃa; es catártico.
-¿Crees que desde "Como pez en el agua" has cambiado como actor?
Creo que estoy más relajado porque tengo más experiencia. En tus primeros trabajos te aterroriza el miedo a equivocarte y no entiendes realmente la dinámica del equipo de rodaje. Ahora es mucho mejor porque tengo conocimientos sobre las tomas y sé cómo funciona una pelÃcula. Y no estás pensando "¿Qué están haciendo estas personas?" o "están todos mirándome, asà que espero hacerlo bien".
-Asà que ¿ahora resulta mucho más fácil?
No necesariamente. Cada papel es diferente y, desde luego, cada escena es diferente. Algunas escenas parece que son pan comido. Y sin embargo, hay otras que piensas "no me siento a gusto con esta escena, pero debo hacerlo bien" Por eso, siempre hay un poco de tensión. Lo divertido es que algunas de esas escenas pueden resultar las mejores, porque cuando estás demasiado relajado en una escena, a veces puede parecer que le falta algo de vida.
Durante una escena de Loco por la novia, me quedé en blanco â mi cerebro se paralizó. HabÃamos rodado durante cuatro dÃas obteniendo un resultado realmente sólido y, de pronto, mi cerebro se quedó congelado. Hice tres o cuatro tomas y seguÃa disculpándome ante el equipo. Me enfadé conmigo mismo porque los diálogos que me habÃa aprendido se habÃan esfumado. Finalmente pudimos acabar la escena. Pensé que habÃa salido terriblemente mal, pero en eso se acercó Stef y me felicitó; parece que al final le puse toda mi energÃa a esa escena.
-¿Cuál fue tu parte favorita durante el rodaje?
Ha habido varias. Me encantó la parte de ir en moto acuática por el Támesis, por el Canary Whart en Londres. Mientras el equipo se preparaba, yo jugaba con la moto acuática. Y estábamos en la City (el distrito financiero de Londres), asà que estábamos rodeados de rascacielos. Yo veÃa cientos de ventanas, oficinas llenas de gente trabajando de nueve a cinco, y yo, montado en una moto acuática, con traje isotérmico, jugando y, además, cobrando por ello. Pensé: "Tengo tanta suerteâ¦". Ese fue un momento brillante: yo haciendo derrapes en el agua y pensando ¡"gracias ahà arriba"!
