Amy Smart protagoniza "Loco por la novia", una nueva comedia que ya se encuentra en nuestras carteleras. Tras este filme y "Sólo amigos", esta joven actriz acaba de estrenar en Estados Unidos "Crank", una película de acción junto a Jason Statham.

-¿Cómo describirías a Sarah, tu personaje en "Loco por la novia"?

Es una mujer joven e independiente, rondando la treintena, que desea casarse. Sarah es muy impulsiva, pero está preparada para estabilizarse y llevar una vida tranquila. Conoce a este tipo en el hospital debido a un accidente en el metro en el que ambos se ven involucrados. Se conocen y su relación florece, hasta que él le propone matrimonio al finalizar esa semana en el hospital.

-Así que ¿crees que lo que quiere es casarse, o piensas que realmente está enamorada de James?

Bueno, se conocieron por accidente, lo cual la convence aún más de que tenía que ser así. No creo que esté segura de nada, sin embargo, le llega esta noción romántica. Creo que se trata más de casarse que de con quién se casa.

-¿Dirías que hay un desarrollo en el personaje de Sarah?

Se trata de un viaje de auto-realización. Ella parte de la base de que todo funciona hasta que descubres las grietas en los cimientos. Creo que a esa edad comienzas a cuestionarte cosas en tu vida. Y ella pasa por eso y se da cuenta de lo que realmente la hace feliz.

-¿Disfrutaste trabajando con Stuart Townsend?

Es fantástico trabajar con él. Es tan abierto, divertido, directo y honesto. Me daba cuenta de que no había gilipolleces, de que todo era muy directo. Y, además, disfrutamos mucho de la compañía el uno del otro; así que fluía de forma natural. Espero que haya química entre nosotros en la pantalla. Nos llevamos bien y nos divertimos con los personajes. Creo que Sarah es más ella misma cuando está con Olly. Y además Stuart es muy lanzado con su personaje y juega con él. Está feliz pareciendo estúpido, tonto o torpe; y eso es tan entrañable.

-¿Disfrutaste rodando en Londres?

¡Me encantó! La última vez que estuve en Londres fue hace cinco años. Hice un curso de verano de Shakespeare en el RADA (Royal Academy of Dramatic Art). Pero realmente no disfruté la ciudad. Sin embargo, esta vez he tenido que trabajar en los principales enclaves: Soho, The Strand, Leicester Square. Durante mi tiempo libre, tuve oportunidad de ir al teatro y a museos. Pienso que es una ciudad maravillosa. Pasamos toda una noche rodando en Selfridges (un gran almacén en Oxford Street) ¡y mi mente estaba constantemente de compras por los escaparates! No llegué al punto de probarme nada, pero es agradable tener todo el almacén para ti sola. Sientes que te podrías llevar cualquier cosa y nadie se enteraría. ¡Pero no lo hice, por supuesto!

-Los sets de rodaje, ¿son iguales en todos los países?

La única diferencia en el extranjero es la barrera del idioma. Todos los húngaros en el set fueron amables y generosos. Todos intentaron sinceramente comunicarse con nosotros. Pero el húngaro es una lengua difícil de aprender. Pero incluso eso no era un problema. La anécdota más curiosa fue cuando conocí a la persona que interpretaba a mi madre, ¡y me di cuenta de que no hablaba ni una sola palabra de inglés!

-¿Cómo era tu relación laboral con Stefan?

Honestamente creo que Stefan es uno de los mejores directores con los que he trabajado. Es un buen comunicador de ideas y nunca te hace sentir mal por lo que haces. Mantiene un equilibrio y se le ve completamente involucrado en la escena a rodar y, a la vez, es capaz de distanciarse de ella y darnos las mejores pautas. Eso nos ayudaba mucho.

-¿Eres una fan de las comedias románticas?

Absolutamente. Me encantan porque existe esa fantasía (desde luego desde una perspectiva femenina), ese tipo de relaciones graciosas que mantiene la gente. "Pretty Woman" y "Cuando Harry encontró a Sally" son ejemplos perfectos de ello. Te muestran situaciones raras que nunca pensarías que podrían existir, pero son maravillosas y románticas. Y "Loco por la novia" es otro buen ejemplo. No ofende a nadie y aporta un elemento fresco a un género ya establecido. La historia del padrino que se enamora de la novia suena bastante dramático. Pero la forma en que está interpretada, especialmente con Seth haciendo de Murray, la hace más tierna de lo esperado. Y al final, te das cuenta que quizás estas dos personas están hechas la una para la otra.

-¿Te gustan las bodas?

Recientemente he comenzado a disfrutarlas, probablemente porque mis mejores amigos se están casando. Me gusta observar la ceremonia y me emociono cuando hacen sus votos, o cuando los novios abren el baile... ¡Soy una romántica empedernida! Es curiosa la cantidad de películas en las que me he tenido que casar. ¡Estoy practicando para mi gran día!