Gus Van Sant dirige "Last days", su nueva producción inspirada en los últimos días del líder de Nirvana, Kurt Cobain. La película está protagonizada por el ascendente Michael Pitt y llega a las pantallas españolas este viernes 22 de junio.

-¿Es "Last Days" producto del trabajo en "Gerry" y "Elephant?"


En algunos aspectos, sí. Las tres películas transcurren en espacios limitados. En "Gerry", los dos personajes están en un solo espacio, el desierto. En "Elephant", el instituto es el único escenario real, aparte de algunas escenas en una casa. En "Last Days", los personajes están en general en la casa.


Las películas fueron similares en términos del esfuerzo realizado, con un reparto limitado y también con un equipo limitado. Estilísticamente intentan escapar de algunas convenciones, como el rodar escenas desde ángulos múltiples.

-¿Dirías que hay también temas que aparecen en las tres películas?


Son todas sobre la muerte. Hay una trilogía, películas inspiradas en historias aparecidas en los medios. "Gerry" se inspiró en una noticia sobre dos chicos que se perdieron en el desierto. "Elephant" fue una manera de mirar a la ola de tiroteos en las escuelas, como la de Columbine, a mediados de los 90. Y "Last Days" se inspira en la muerte de Kurt Cobain en 1994.

-Pero más que hacer docudramas, te adentraste en un campo estético totalmente diferente. Al inspirarte en estos hechos reales, ¿cómo buscaste tu camino como cineasta?


Creo que los tres filmes fueron intentos de usar la ficción para aprender algo de esas situaciones. Las tres son historias donde la gente no sabe lo que pasó de verdad porque faltan elementos. En el caso de "Gerry", había dos chicos que fueron al desierto y sólo volvió uno. Sólo tenemos una parte de la historia. Con los tiroteos, siempre está la pregunta de por qué pasó. Y con Kurt Cobain, nadie sabe dónde estuvo los últimos dos días ni lo que pasaba. La inspiración para "Last Days" no fue tanto el evento en sí sino las preguntas que surgieron después sobre lo que pasó.

-La película es en recuerdo de Kurt Cobain, pero no es biográfica. ¿Qué afectó a tus elecciones sobre las similitudes y diferencias entre la persona real y el personaje ficticio, Blake, que es el protagonista de la película?


Supongo que más o menos imaginamos las cosas. No teníamos tanta información, aparte de lo que sabía por los medios. Había gente en Portland que decía saber cosas sobre Kurt, pero yo quería usar mi imaginación y llegar así a la historia de Blake. Canalizas las fuerzas que vas encontrando.

-¿Hiciste mucha investigación?


No. No hice el tipo de investigación que harías si estuvieses haciendo una película biográfica. Prefería inventarme la historia. Tampoco cubría mucho tiempo, sólo dos días. Cuando Kurt Cobain murió, hubo una fascinación por esos últimos días en todo el mundo aparentemente. Parecido a lo que experimenté con River Phoenix no mucho antes. Alguien estaba en problemas y nadie podía ayudarle, ¿cómo fueron sus últimos momentos?

-¿"Last Days" habla de tu experiencia con la fama y éxito?


Supongo que sí. Es el mismo periodo de tiempo. Para mí, todo empezó con "Drugstore Cowboy" en 1989. Era una obra muy de Portland y el noroeste, pero atrajo la atención hacia esta comunidad de verdaderos cineastas. Un año y medio después, Nirvana hicieron algo similar, aunque mucho más gigantesco, en la música. De repente eran número uno. Otra similitud con la gente de Seattle en la escena musical es que todos pretendíamos trabajar en el ámbito local.


Es un papel difícil de interpretar ser un éxito en los medios y entre tu comunidad creativa. Sin que te des cuenta las mismas cosas tienden a ocurrir. Compras una casa porque vives en un apartamento y de repente tienes el dinero. Es como: "compremos una gran casa, y vivamos todos allí y pasémoslo bien." Así que es una de las cosas que pasan, compras la casa que nadie más puede comprar, sólo porque puedes. Entonces te das cuenta de que es ridículo, la gente llama a tu puerta y te pregunta si puede vivir en el sótano o te piden dinero, o un autógrafo. Cuando escribía "Last Days", pensaba en estas cosas, la casa, la gente gritando desde sus coches cuando salías a pasear.

-Hablemos de Michael Pitt y como se involucró en la película.


En algún momento hacia 1997 conocí a Mike Pitt. Aunque era mayor se parecía al chico que tenía en mente para "Last Days". Y empecé a pensar que quizá Mike debería hacer este papel. Lo hablamos durante 6 años, desde el 97 en adelante, hasta que finalmente lo hicimos.

-Michael es músico además de actor. ¿Fue ese un factor para trabajar con él?


Fue como una especie de bonus, pero no era algo imprescindible. Cuando le conocí, acaba de empezar a tocar, creo que llevaba unos seis meses más o menos. Para cuando hicimos la película tenía 23 años, y era un músico mejor, aunque de manera intuitiva siempre fue un buen músico. De hecho la canción que canta, "Death to Birth", es de cuando le conocí. Tenía nuevas canciones en las que había estado trabajando, pensamos qué canciones podría tocar y un día se me ocurrió que podría tocar esa canción.

-¿Hubo alguna película en particular que influenciara a "Last Days"?


Una de las influencias es "Sátántangó" de Bela Tarr, también "Jean Dielman" de Chantal Akerman.


Mientras rodábamos los primeros rollos de "Last Days", no teníamos una dirección específica, quizá seguir el camino de "Elephant". Pero todo empezó a encajar cuando empezamos con ángulos de cámara que recogieran habitaciones en vez de personajes. Como si la cámara estuviera siempre en el medio de la habitación, ligeramente elevada y con lentes de 35 mm, siempre en perpendicular a la pared de enfrente.


Hay recursos que se repiten en "Gerry", "Elephant" y "Last Days", como los saltos temporales.

-¿Qué es lo que atrae como director de estos elementos?


Bien, "Elephant" es la que tiene una línea temporal circular más larga y la más exitosa a causa de que los personajes estén separados unos de otros. Intentamos lo mismo en "Last Days", pero nos dimos cuenta de que el personaje de Mike era tan dominante que era difícil centrarse en los otros personajes durante espacios de tiempo largos.


La técnica es algo que vi en "Sátántangó" de Bela Tarr. A veces se ve en otras películas; por ejemplo, el director polaco Zbigniew Ribczynski también hace cosas interesantes con el tiempo en su cortometraje "Tango", que ganó un Oscar en 1983. Es una forma de acción paralela, con dos o tres historias simultáneas. Muestras cinco minutos de la historia y después otros cinco desde el otro lado de la historia.