La actriz se ha ido a rodar a Nápoles y la mafia ha decidido relajarse.
Julia Roberts puede hacer milagros, o al menos es lo que parece viendo el cambio que ha sufrido la ciudad de Nápoles. La actriz se ha ido al sur de Italia para continuar con el rodaje de su pelÃcula "Eat, pray, love" y la Camorra se ha relajando disminuyendo su actividad.
Cientos de policÃas y vigilantes patrullan todos los puntos de la ciudad y, según publica el diario "La Repubblica", durante el dÃa apenas ha habido incidentes relacionados con el crimen organizado o robos, sólo continuó la venta de cigarrillos de contrabando.
En la cinta, Elizabeth, a quien da vida Roberts, hace un viaje a Italia durante el que visita Nápoles, y es allà donde empieza a reencontrar el sentido de su vida. El film está dirigido por Ryan Murphy y producida por la propia actriz y Brad Pitt.
Los habitantes de la localidad están encantados con la visita de la estrella de Hoollywood y a su llegada a la ciudad, Julia fue aclamada por cientos de personas. Los 70 camiones que han llegado han modificado la fisionomÃa de la ciudad con el montaje de dos platós en la Zona del Palacio de Justicia.
