La actriz María Ballesteros ha sabido hacerse un hueco en el cine. Después de su interpretación en la película "Princesas", le llueven las ofertas para rodar películas, incluso en Nueva York.

-Terminas de llegar de Nueva York de rodar la película "Noise". ¿Cómo viviste el rodaje? ¿Es muy diferente en comparación con España?

En realidad no tanto, lo que pasa es que están más acostumbrados a hacer cine y es todo un poco más ágil. De todas maneras es una película de bajo presupuesto y no era un rodaje con cientos de personas en el equipo, más o menos era como en un rodaje de película española o incluso menos. En lo que había diferencia era en el equipo de cámara. El tiempo vale dinero y eso lo tienen clarísimo desde el primer segundo. Eran seis semanas de rodaje y todo iba rapidísimo. Yo tenía una secuencia de cuatro folios y pensé que se rodaría en secuencias cortas pero no, iban tan rápido que te olvidabas que estaban grabando.

- Es la primera película que rodabas allí, ¿cómo describirías la experiencia?

Increíble, es como si te tocara el premio gordo de la lotería. Yo fui a presentar un corto y no tenía ninguna expectativa que me saliera trabajo allí, ni siquiera me lo planteé como algo futuro, e incluso ahora no me puedo creer que haya rodado una película con Tim Robins.

-¿Cómo fue rodar con un actor como Tim Robins?

Una maravilla, es un compañero increíble. Estábamos rodando y él estaba pendiente de mi inglés, de corregirme cosas y él no tiene porqué hacerlo. Hubo un día que me quedé hasta el final rodando la última secuencia del día y él se quedó allí hasta que terminé, y realmente la secuencia era muy corta. Cuando terminé de rodar él se subió a una ventana y empezó a animarme por ser mi primer día de rodaje (risas). Ese tipo de cosas de agradecen mucho, la verdad.

-¿Quién te ofrece el papel en la película? Pasas un casting, se ponen en contacto contigo …

Todo es un poco surrealista. Yo fui a presentar un corto a Alburquerque y cinco días después se casaba una amiga en Los Ángeles y el productor de la película estaba allí. Mi personaje lo llevaban buscando un año, habían hecho casting en Los Ángeles, en Nueva York…le han cambiado la nacionalidad unas cinco veces, al principio iba a rusa, luego india…y en la boda me dijo que me pasara el lunes por su oficina, me dio el guión y al día siguiente me llamó y me dijo que quería ver una escena rodada. Después de rodar la escena me llamaron y me dijeron que querían hacerme una prueba con Tim Robins porque el director me quería ver. Al final me dieron el papel.

-Personalmente, ¿qué ha sido lo más complicado en el rodaje?

El idioma creo que fue lo más complicado cuando empecé, pero luego se convirtió en una ventaja. Al principio me asusté porque comenzábamos a rodar en una semana y mi inglés no es muy bueno, pero luego no ha sido para tanto, quizá porque lo he vivido todo como un juego.

-Fuiste una de las actrices del reparto de "Princesas", ¿cómo te llega la oportunidad de trabajar en un proyecto tan importante como ese?

Esa película fue por casting, creo que se hizo pruebas a todas las actrices del país. Para la última prueba estuve una semana sin lavarme porque mi papel es de yonki, fui al casting tal y como salgo en la película, en la productora no me dejaban entrar (risas). Al final todo fenomenal.

-¿Cuál de los personajes que has interpretado te ha calado más hondo?

Blanquita, la yonki de Princesas. Es un personaje muy lindo y me abrió algo de inocencia y recuperé cosas con ese personaje muy bonitas.

-¿Estás trabajando ahora con alguna película?

He terminado de rodar "Ladrones", una película de Jaime Márquez, y ahora estoy con otra de Dionisio Pérez, el director de "El regalo de Silvia", donde actúo con Javier Clavijo y mi papel es de una profesora de violín, es sencillo pero muy bonito.