11:14, Destino final es una película oscura e insignificante, pero que en definitiva resulta divertida. El filme gira en torno a varios personajes cuyas vidas colisionan en una noche fatal. Esta película cuenta con un reparto sorprendente, incluyendo a Hilary Swank, Patrick Swayze, Rachael Leigh Cook y Clark Gregg, entre otros. Cada uno de estos personajes cumplirá un rol en la historia que desencadenará una serie de eventos fatales y mortales.
Greg Marcks debuta con esta película como realizador, y como sucede con muchos cineastas debutantes, Marcks no consigue impactar con este filme, aunque sí se permite jugar con las expectativas del espectador, creando momentos de tensión interesantes.
Flink es un genio que ha inventado una máquina que transforma el agua en comida. Nadie en su ciudad imaginó que un día empezarían a llover hamburguesas.