vie 07 jul 12:14 PM
Este viernes 7 de julio se estrena “El tigre y la nieve”, la nueva película como director del oscarizado Roberto Benigni. En esta entrevista, el realizador nos habla de su producción, su faceta de director y sobre su personaje, Atilio.
-¿Cómo se le ocurrió la idea de esta película y la metáfora de “El tigre y la nieve”?
No lo sé. Es una pregunta maravillosa porque tengo una respuesta magnífica: no lo sé. Así como no sabemos porqué nos gusta la música o cómo nace una melodía... Es así, como la música, veces es buena, a veces es mala. Y en cuanto al título, se llama así porque pienso que en italiano tiene un sonido maravilloso y es un título hermoso. “El tigre y la nieve” habla de un hombre completamente poseído por la presión del amor, pero no por su dulzura, sino por la manera en que atrapa como un tigre que te devora en mil pedazos arrastrándote consigo en todos los sentidos. Y también está la nieve, que es hermosa. Si has visto la película, entenderás el porqué del título. Hace referencia a un libro de poemas que se transforma en amor verdadero. Como en mi escena favorita, cuando el tigre y la nieve se encuentran.
-En tu película nos hablas del anhelo del amor ¿Te consideras un romántico como tu personaje, Atilio?
Me gustaría mucho ser como Atilio. ¡Por Dios! Me encantaría. Muchas gracias. No lo sé. Lo intento. Es un modelo a seguir para mí porque es muy romántico. Es una historia romántica y trágica. A veces es muy divertida, aunque de una manera trágica como la vida, como cuando lloras o ríes, mostrando los dos sentimientos que tenemos. No es poeta solo porque escribe poesía, sino porque su vida es un poema. Es un hombre vivo, enamorado y libre, esas son sus tres características.
-Vuelves a tocar el tema de la guerra como medio para contar la historia, ¿por qué este contraste de amor y odio que planteas?
¡Oh mi Dios! Ésta es una pregunta muy filosófica, muchas gracias. Ésta es mi octava película, y sólo en dos aparece la guerra. Pero como soy conocido fuera de Italia por “La vida es bella”, la gente recuerda estas dos películas, pero en el medio está “Pinocchio”, “Johnny Palillo”,"Soy el pequeño diablo” y mis otras producciones anteriores, donde no aparece la guerra. No elijo la guerra, sino que la guerra me elige a mí. No podemos pretender que la guerra no existe, porque está muy presente en nuestras vidas, nuestros sueños y pesadillas.
-¿Qué te proporciona el hecho de dirigir tus propias películas? ¿Te sientes más libre?
Si, claro, me siento más libre y puedo seguir el camino que quiero alcanzar. Cuando me dirigen otros directores también me gusta, porque estoy haciendo mi trabajo de actor. Pero también me gusta mucho dirigirme a mí mismo porque conozco lo que Benigni quiere como actor, sé cuando estoy de mal o buen humor para hacer un monologo u otro (risas), si necesito un café… (risas).
-Tras ver la película, podemos pensar que también podría llamarse “La vida es bella”...
¡Oh sí! Muchas gracias. Se puede decir que el amor lo conquista todo de una manera muy sencilla, pero no es así, porque necesitamos repetir que no existe el poder que nos ayude a ganar en nuestra vitalidad y nuestro amor. Quizás no podemos elegir nuestro destino, pero sí podemos elegir el sentido que queremos darle a nuestras vidas. Esto es muy importante. No existe el poder que pueda triunfar en el amor. Es algo muy banal, aunque yo no lo soy. Es muy importante repetirlo muchas veces.
Copyright © Uno 2008. Todos los derechos reservados.