El director francés Régis Wargnier estrena este viernes su nueva película "Man to man", un drama protagonizado por Joseph Fiennes y Kristin Scott Thomas. Con este filme, el realizador regresa a las pantallas después de ocho años de su anterior película, "La vida prometida (Este-Oeste)".

-¿Cómo se convirtió el proyecto "Man To Man" en parte de su vida?


Hace tres años. Estaba trabajando en un proyecto sobre Saint-Exupéry para una compañía americana independiente, un proyecto que nunca se realizó, sin duda porque no compartíamos el mismo punto de vista. Los americanos querían una biografía panegírica, mientras que lo que me interesaba a mí eran las sombras, las contradicciones de un personaje. En ese momento, también estaba loco por la novela "Le Portail" del etnólogo François Bizot, que narra sus experiencias como prisionero de Khmer Rouge en Camboya. Pero habiéndolo conocido, entendí que este libro era su hijo. Él es el héroe, y creo que hubiera sido difícil para él dejar que su verdad se convirtiera en la de otro. Así que estos dos proyectos no me dejaban en paz cuando por casualidad me encontré con Farid Lahoussa, uno de los productores de la compañía Vertigo. Nos conocíamos ligeramente, y había conocido a su socio Aissa Djabri durante un viaje a Budapest organizado por Unifrance. Así que me encontré con Farid y me dijo "Tengo algo para que leas". Él me presentó a Frederic Fougea, co-autor con Michel Fessler de un escrito de unas 30 páginas llamado "Toko y Likola". Estas 30 páginas ya contenían muchos elementos de la película. Pero el punto de vista era muy diferente al de "Man To Man". De hecho, los dos escritores habían adoptado el punto de vista de pigmeos que descubren Escocia, donde encuentran a un Lord -algo depresivo, no realmente un antropólogo- cuya esposa es también depresiva. También había un auténtico villano, un suministrador de zoos que había proporcionado a los pigmeos. Enseguida me gustó el hecho de que los pigmeos se enfrentaran a un escocés que al final les apoyaría. Pero adoptar el punto de vista de los pigmeos me molestaba. No conozco pigmeos. Lo que me interesa es su misterio. Así que quería invertir la historia para que poco a poco, a través de los europeos, la humanidad de los pigmeos fuese revelada. Es más fácil identificarse con aquellos que están más cercanos a nosotros, en este caso los escoceses, de los que quería que hubiera tres, para ampliar los puntos de vista. Por otro lado, tenía un deseo real, una necesidad de un personaje femenino europeo importante. A grandes trazos, estos eran mis grandes reacciones a lo que Leí. Aproximadamente, dije "Ésta es la dirección que me gustaría seguir". Necesitaba poseer la historia, de mi propia forma. Es lo que el productor esperaba. En diez días, justo antes del verano, llegamos a un acuerdo. Es Septiembre, empezamos a trabajar.

-¿Y por qué este tema, ahora?


Porque siempre es relevante. Tristemente estamos viviendo todavía en una era racista, una época de falta de entendimiento, de conflicto. Mi atracción más profunda hacia el proyecto también viene de mi pasado. Nací después de la Segunda Guerra Mundial, en una Europa todavía con rastros de racismo, incluso después del descubrimiento de los campos Nazis. Vivía en el Este de Francia, una región todavía rica en racismo y anti-semitismo. Mi padre era un soldado con los valores, el espíritu, de las guerras coloniales. La expansión de los imperios coloniales era justificada por el hecho de que los indígenas de nuestras colonias eran traídos a nuestras ciudades, y su carencia percibida de desarrollo era demostrada, por tanto, reforzábamos nuestra misión civilizadora, justificábamos la expansión y la guerra. La idea era convencernos de que proporcionábamos conocimiento, educación y progreso en las colonias. Los misioneros hacían exhibiciones en las escuelas -lo hicieron en la mía- con dibujos, fotos, discursos sobre el triunfo de los blancos, su filosofía, su moralidad, y descripciones de aquellos que tenían que ser rescatados de la barbarie. Esta imagen todavía prevalecía mucho en la mente de la gente durante los 1950s.


Se me hace más y más difícil encontrar historias que me lleven a la acción. De ahí los espacios entre mis películas que cada vez se hace más grandes, aunque no dejo de trabajar. Tres, luego cuatro, y ahora cinco años entre películas. En este caso me conmoví, sin duda porque una parte de mí, de lo que había vivido, me impulsó hacia la historia. Ciertamente, el racismo siempre es actual. Pero no quería exponer una tesis con esta película. En "Man to man" hay drama, y si a través de los personajes, de la historia, los corazones del público se conmueven con los pigmeos, entonces habremos tenido éxito.

-¿Qué sabía sobre pigmeos?


Sabía lo que aprendí haciendo investigación y viendo documentales. Leí mucho, en particular la historia de un americano que exhibió un pigmeo en la Feria de St. Louis hacia 1905 - 1906. Pero aprendía más sobre pigmeos trabajando con Lomama que hace de Toko. Para conocerles, tienes que pasar al menos un año en su poblado. Por eso la película mantiene cierta distancia. Se les acerca a medida que lo hace Jamie, lentamente, paso a paso. El momento clave de su encuentro es la escena en Escocia con sus dos sombras, la relación entre Jamie y Toko se sella cuando esas dos sombras se unen.

-Cuando dirige a los pigmeos debe manipularlos. ¿Cómo se convence a un pigmeo para permitirle encerrarlo en una jaula? ¿Cómo hace que deje de sentirse amenazado?


Esa era mi mayor preocupación, la cual resolví aplicando lo que denominé el "Principio de Jamie". En la película, Toko acuerda hacer lo que Jamie hace. Lo apliqué así al rodaje. De hecho era difícil decirme a mí mismo "voy a poner a Lomama y Cecile en una jaula, voy a encerrarlos, a atarlos".


Ellos no son actores, no se dan realmente cuenta de que es un trabajo. Como Jamie silbando una melodía para sí mismo para demostrar que todo va bien, entré en la jaula primero, llamé al cámara, le mostré los planos mientras hacía el papel de Toko. De esta forma distendí la situación para Lomama, le mostré que era sólo un trabajo.

-¿Cómo eligió a los tres actores?


Para Jamie, me reuní con Clive Owen, quien realmente quería hacerlo, pero no estaba libre en el momento apropiado. Luego me reuní con Joseph Fiennes y fue seducido por su aspecto y su sensibilidad enseguida. He sido un fan de Ian Glenn desde "Mountains of the Moon de Bob Rafelson. Leyó el guión, y fuimos a verle en Edimburgo donde estaba haciendo "The Seagull". Le gustó el personaje y me hizo preguntas perspicaces sobre las convicciones científicas de Alexander. Para Fraser, primero pensé en Kevin Mac Kidd, pero el programa del siguiente proyecto de Ridley Scott lo hizo imposible. Lo descubrí tres semanas antes de empezar el rodaje, cuando ya había salido hacia Sudáfrica. Así que tomé un vuelo nocturno a Londres, me reuní con ocho actores y me marché la misma noche diciendo, "Hugh Bonneville es mi elección perfecta". Pero ni siquiera sabía si estaba disponible, o cual sería su sueldo. Vino al reparto, durante el descanso de la comida tomamos un café juntos y me hizo una sola pregunta "¿Por qué Fraser se vuelve loco? "Porque le pone el eslabón perdido", le contesté. "Oh, ok!". Él entendió enseguida. Y ya había rodado con Ian, así que había una verdadera amistad ahí.

-¿Escribió el personaje de Elena pensando en Kristin Scott Thomas?


Supe rápidamente que ella sería Elena. Nos habíamos reunido y comimos sin intención precisa, solo para conocernos mejor. En ese momento, estaba empezando con el guión, estaba entre dos sesiones de seminarios. Ella me preguntó en qué estaba trabajando, le respondí "trabajo en un guión en inglés". Hay una mujer en la jungla, con un rifle en mano". Ella replicó que ninguna actriz que oyera eso diría si. Así que ella estaba diciendo que sí. Fue una comida muy agradable. Aún más que la actriz a la que admiro, aprecio a Kristin como persona. Ella es única, extraña, siempre impredecible. Su lado inglés la hace una mujer inusual, fuerte, fiable. La mantuve al corriente del guión como hice con Catherine Deneuve en "Indochina". Cuando leyó el borrador final reiteró su acuerdo: "No nos has fallado. Lo que me dijiste está en el guión".

-¿Cómo fue este rodaje épico con un equipo principalmente inglés?


Nos conocimos todos. Tenía un equipo temible. Tuve que imponerme a ellos. Para empezar, era la primera vez que esos técnicos ingleses habían visto un director que no permanecía escondido tras su monitor. No quería un monitor en el rodaje con todo el equipo riéndose detrás de él. Tuve un cámara inglés excepcional en el que confié de inmediato. Yo fui también fotógrafo, así que conozco la longitud focal y la profundidad de campo. Así aprendí a hacer mi trabajo. Así que no veo los copiones. Eso nos devuelve a "Indochina". En cualquier caso los copiones de la película fueron desarrollados en Johanesburgo, luego fueron a Londres, llegando a París diez días después.


Después los técnicos vieron que siempre estaba frente a la cámara, justo cerca de los actores. Hice demostraciones, entré en las jaulas, en el agua, estuve junto a la cámara, en el equipo submarino, no intentado permanecer seco, a distancia, con auriculares. De nuevo, habían elegido trabajar en este largo rodaje, en una película que se rodaba lejos de casa, porque estaban conmovidos por el tema, la ambición, el tamaño del proyecto.


Pero nunca me habría embarcado en una película tan pesada con retos, sin hablar de los problemas técnicos, sin haber tenido junto a mí a gente en la que tenía completa confianza y con la que ya había trabajado. En una palabra, no me hubiera lanzado a esta aventura sin DP Laurent Dailland, el diseñador de vestuario Pierre-Yves Gayrand y el técnico de sonido Guillaume Sciarra.


La primera semana de rodaje nos unió rápidamente, ingleses y franceses. Estábamos rodando la catarata. Habíamos decidido por anticipado rodar sólo el principio pero cuando estuvimos en el lugar del rodaje decidimos hacer el final también. Enseguida, cuando llevábamos dos horas bajando por un sucio camino, acampamos en el lugar. 120 tiendas pequeñas, con duchas comunitarias y una gran carpa para las comidas, esto une rápidamente a un equipo.

-Y ahora que se ha acabado ¿cómo se parece la película a la idea que tenía en mente?


¿Alguna vez tenemos una imagen clara en nuestras mentes? Estaba orgulloso y muy conmovido al oír la reacción de Kristin cuando vio por primera vez la película. Después de la proyección, me dijo "Nos hiciste soñar en una película. La película está a la altura del sueño, y eso es muy raro".