Después de varios intentos de reanimación y masajes cardiacos, el artista no pudo hacer nada por la vida de Jett, de 16 años, que murió en la bañera, según ha informado 'The Daily Telegraph'.

El hijo de los Travolta padecía el síndrome de Kawasaki desde que tenía dos años. Entre los síntomas y dolencias más comunes de su enfermedad estaban las convulsiones, inflamación de las arterias, asma…

Según el abogado de la familia al joven le dieron convulsiones, muy frecuentes debido a su enfermedad. Sin embargo, hasta que no se publiquen los resultados del análisis forense no se sabrán las causas de su muerte, ya que pudo morir por el golpe tras su caída.

Jett era el mayor de los hijos de Travolta y su esposa, Kelly Preston, que tienen otra hija, Ella Blue, de ocho años. Su representante ha comunicado que la familia está muy afectada y que el artista y su mujer están 'destrozados'.